Último disco: El Paso de los Vientos

Desde tierra adentro no resulta fácil acariciar las perlas, los abalorios de la espuma marina, ni los cantos de sirena y, mucho menos, las habaneras. Ellas tomaron las llanuras de Castilla hace ya históricos años, cuando la distancia se acortaba paso a paso entre el olor a sal de aquellos mares inquietos y el de las harinas de estos campos firmes. Atravesaron caminos interminables que bordeaban la poesía y se asentaron con las leyes de los nómadas para dejarse traer y llevar, sin conocer el principio ni el final.

Las habaneras fueron el reposo de marinos y navegantes, y el alivio de los emigrantes. Se tornaron en narradoras de primera fila de un aquí y de un allá, como trovadoras eles que supieron dibujar los sueños de amor entre las olas, ese amor que navegaba errante y salpicaba puertos a uno y otro lado del mundo. Así es que en la meseta se pueden sentir las sombras de los cafetales y el brindis de los corazones perdidos. Y todo ello en forma de música.

Por eso María Salgado entra ahora en escena. Ella, igual que las habaneras, siempre ha sabido acortar distancias entre continentes y lo demuestra una vez más en este nuevo trabajo. Su voz se funde con el ‘Paso de los Vientos’, ese trozo de mar que une el Atlántico con el Caribe, desde Haití hasta Cuba, y lo convierte en mensajero de hermosas melodías.

Sus canciones tienen el ritmo de los remeros, la armonía del silencio y el cristalino sabor del verso, siempre sobre las aguas. Llegan con intensos aromas de las flores sabias e incitan al abrazo, a la ternura, al amor, al reencuentro y al adiós. Nacen con el piano, redoblan con el pandero cuadrado y vibran con ese bouzouki zalamero que acompaña casi risueño sus tonos.

Los nuevos temas de María Salgado vienen para quedarse, como las habaneras de entonces, que ya son las de ahora, las suyas, las que interpreta a voz alzada, serena, infatigable y más entregada todavía. Ahora es tiempo de escucharlas para recordar una parte grande de lo antepasado. Ahora es tiempo de dejarse llevar, tiempo de dejarse traer.

Rosa Fuentes, Periodista