La pregonera anima a potenciar la rica herencia cultural de la ciudad

La cantante toresana María Salgado asumió ayer a la perfección el papel de pregonera de las fiestas de San Agustín, unos festejos que conoce muy bien y que ha disfrutado en numerosas ocasiones. Salgado recordó a los toresanos que «nací en la Plaza de Santa Marina» y que en los arcos del Ayuntamiento ha jugado en infinidad de ocasiones con amigos que aún hoy conserva.

Pero en plena adolescencia se trasladó a vivir a Valladolid, lo que le provocó una «gran tristeza», traslado que coincidió con la época en la que «surgía la España preautonómica. Los pueblos buscaban sus raíces para formar su propia identidad». Fue entonces cuando se percató de que la herencia cultural que había recibido al nacer en Toro era muy importante, ya que «teníamos un lenguaje propio, fiestas, romerías e incontables tradiciones que me hacían sentir orgullosa, además de unas calles llenas de casas y palacios que anuncian lo que ha sido en la historia la ciudad de Toro».

La pregonera ensalzó la belleza que conserva la ciudad de Toro